Chris Wright, Secretario de Energía de EEUU, afirma que el objetivo es lograr un cambio en Cuba para que el pueblo sea libre

Chris Wright, Secretario de Energía de Estados Unidos, destacó en una entrevista reciente con The Wall Street Journal que el objetivo de Washington respecto a Cuba es promover un cambio político y económico que permita la libertad del pueblo cubano.
A pesar de las restricciones impuestas por la legislación estadounidense, que impiden la venta directa de petróleo y gas al gobierno cubano, Wright subrayó que el país está dispuesto a vender estos recursos a actores privados cubanos, siempre y cuando se cumplan las normativas correspondientes.
Wright, quien fue elegido por Donald Trump debido a su experiencia en la industria energética, criticó abiertamente el sistema comunista de Cuba, atribuyéndole la crisis económica y social que vive la isla.
Según el funcionario, este modelo ha sumido a Cuba en un empobrecimiento extremo, privando al pueblo cubano de sus libertades y capacidades de desarrollo. En sus declaraciones, afirmó que Cuba, en el contexto actual, es un “Estado cercado” que ha exportado “mercenarios” y desestabilización, mientras dentro del país crece la pobreza extrema.
El Secretario de Energía de EE. UU. aseguró que el sistema comunista de Cuba ha fracasado y que su permanencia es un obstáculo para el desarrollo económico y la prosperidad de la isla. Según Wright, la economía cubana podría crecer rápidamente si el país dejara atrás este modelo y adoptara una apertura económica y política.
En su visión, este cambio no solo beneficiaría a Cuba, sino también a Estados Unidos y a todo el hemisferio, generando nuevas oportunidades de cooperación y crecimiento.
Además, el funcionario se refirió a la crisis energética que enfrenta Cuba y destacó que Estados Unidos permitió el paso de un barco ruso con petróleo hacia la isla, con el fin de evitar una crisis humanitaria.
No obstante, Wright dejó claro que esta acción no debe interpretarse como una apertura hacia el régimen cubano, sino como una medida para aliviar temporalmente las necesidades energéticas del pueblo cubano.
Wright fue enfático al afirmar que Estados Unidos está dispuesto a vender petróleo y gas a Cuba, pero únicamente a actores privados, excluyendo al gobierno cubano de estas transacciones. A pesar de las restricciones impuestas por la legislación de EE. UU., el Secretario expresó que Washington no se opone a aliviar las necesidades energéticas de la población cubana, siempre que el beneficiario directo no sea el aparato estatal.
El funcionario también recordó que la crisis económica y energética de Cuba es el resultado de décadas de un sistema económico fallido, y que el cambio estructural es la única solución viable para mejorar la situación del pueblo cubano. Para Wright, este cambio no solo debe ser político, sino también económico, y se deben superar los obstáculos que impiden el desarrollo y la prosperidad de la isla.
La crítica de Wright al régimen cubano refleja la postura de una línea dura contra la dictadura, que busca presionar por cambios estructurales en el país. Además, coloca la cuestión energética como un punto clave de presión política sobre el régimen, al señalar que Cuba podría mejorar significativamente su situación económica si se apartara del sistema comunista y adoptara políticas de apertura y reformas económicas.