¿Podrán los cubanos obtener estatus legal con la Ley Dignidad? Salazar insiste en su aprobación

La congresista republicana María Elvira Salazar volvió a defender la Ley Dignidad, una propuesta que permitiría a determinados inmigrantes cubanos y de otras nacionalidades vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos. La iniciativa retoma protagonismo antes de las elecciones de noviembre, en las que busca su reelección, y tras sus recientes diferencias con Donald Trump por la política de deportaciones.
El proyecto, presentado en julio de 2025 junto con la demócrata Verónica Escobar, está identificado como H.R. 4393. Combina medidas de regularización migratoria con controles fronterizos y verificación laboral. Sin embargo, permanece en comités de la Cámara de Representantes, sin haberse convertido en ley.
¿Qué cubanos podrían beneficiarse de la Ley Dignidad?
Uno de sus principales componentes es el Programa Dignidad, dirigido a extranjeros establecidos en territorio estadounidense antes del 31 de diciembre de 2020. Los beneficiarios podrían obtener protección migratoria y autorización para trabajar durante siete años, siempre que cumplan las condiciones establecidas.
Entre los requisitos figuran el pago de 7.000 dólares durante ese período, el cumplimiento de las obligaciones legales y las comparecencias periódicas ante el Departamento de Seguridad Nacional. La propuesta también contempla la posibilidad de renovar el estatus si el participante mantiene su elegibilidad.
El programa no concede acceso directo a la ciudadanía estadounidense ni a beneficios federales. Salazar considera que estas restricciones permiten ofrecer una solución a inmigrantes establecidos en el país sin renunciar a las exigencias de control migratorio.
Para los cubanos, la fecha de entrada constituye una limitación importante. Quienes llegaron después de 2020 quedarían excluidos de este mecanismo. Tampoco bastaría con tener nacionalidad cubana o un formulario I-220A, pues cada solicitante tendría que reunir los requisitos establecidos.
La legislación incluye disposiciones diferentes para los llamados dreamers, inmigrantes llegados durante su infancia. Ese grupo podría acceder a una vía hacia la residencia permanente mediante condiciones educativas, laborales o militares. También contempla reforzar la frontera e implementar E-Verify para comprobar la autorización de empleo.
Salazar confía en que Trump respalde su reforma migratoria
Durante un encuentro de Miami’s Community News celebrado en Casa Cuba, Salazar aseguró que Trump podría apoyar una regularización antes de concluir su mandato. Según EFE, la congresista expresó confianza en las conversaciones sobre el tema y planteó la posibilidad de alcanzar una solución durante los próximos dos años.
“Si alguien lo puede hacer es Trump, ustedes lo conocen”, manifestó la legisladora, quien durante años ha respaldado políticamente al mandatario.
Republicanos rechazan la propuesta migratoria
La iniciativa enfrenta oposición dentro del Partido Republicano. El representante texano Brandon Gill la calificó de amnistía masiva y advirtió que dificultaría las deportaciones. Randy Fine, de Florida, rechazó cualquier medida de ese tipo, mientras Andy Ogles, de Tennessee, defendió las expulsiones de inmigrantes que incumplieron las leyes migratorias.
Estas diferencias se producen después de que Salazar afirmara en un video que la política migratoria de Trump “ha ido demasiado lejos”. Sus declaraciones marcaron un distanciamiento respecto a las medidas de deportación impulsadas por la Casa Blanca.
Trump respondió cuestionando el respaldo electoral de la congresista. “Sin mí, ella no habría sido elegida”, afirmó. Aunque aseguró que todavía la apoya, consideró que Salazar se había vuelto “un poco blanda con la frontera”. La disputa evidencia las divisiones republicanas sobre el futuro de la política migratoria estadounidense.