La decisión fue rápidamente comentada por numerosos usuarios en las redes sociales, quienes señalaron lo que perciben como una incoherencia en la política de Estados Unidos.
Según el secretario de Estado, Marco Rubio, las restricciones se inscriben en los esfuerzos de la administración de Donald Trump por garantizar la rendición de cuentas frente a quienes colaboran con el régimen cubano en este tipo de abusos.