EEUU suspende visas de reunificación familiar para padres e hijos de ciudadanos estadounidenses

Estados Unidos amplió desde el 1 de enero de 2026 las restricciones del denominado Travel Ban, una medida que ahora afecta directamente a los familiares inmediatos de ciudadanos estadounidenses, incluidos padres, hijos y cónyuges de países considerados de alto riesgo, entre ellos Cuba, Venezuela, Nicaragua y Haití.
La decisión implica la suspensión de visas de inmigrante destinadas a la reunificación familiar, una categoría que hasta ahora estaba protegida en la mayoría de los casos. Con el cambio, se eliminó la excepción que permitía el ingreso de familiares inmediatos de ciudadanos estadounidenses, endureciendo de forma significativa la política migratoria.
De acuerdo con reportes del periodista Mario J. Pentón, las visas de inmigrante están siendo denegadas incluso a solicitantes que ya habían cumplido todos los requisitos legales. La nueva directriz amplía una prohibición que antes solo afectaba a familiares de residentes permanentes en Estados Unidos.
Uno de los impactos más visibles ha sido la cancelación o denegación de visas bajo la categoría IR5, que incluye a padres, hijos menores y cónyuges de ciudadanos estadounidenses. Casos que estaban en fase final de reunificación familiar fueron revocados sin explicaciones claras.
Solicitantes que recibieron la aprobación de sus visas en diciembre de 2025 se encontraron, semanas después, con la revocación de sus documentos al presentarse ante los consulados en enero. Muchos aún no habían viajado y confiaban en completar el proceso de manera rutinaria.
La medida ha afectado a miles de familias que esperaban reunirse tras años de separación. Para muchos, la cancelación de las visas representa un golpe inesperado que altera planes personales, laborales y familiares ya consolidados.
No obstante, algunas personas con doble nacionalidad podrían verse menos afectadas por la prohibición. Quienes posean pasaporte de un país no incluido en la lista del Travel Ban, como España, podrían ingresar a Estados Unidos utilizando esa ciudadanía.
Además de las restricciones consulares, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) implementó una suspensión temporal en la adjudicación de residencias permanentes, asilos y otros beneficios migratorios gestionados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
Un memorándum emitido el 1 de enero ordenó someter todas las solicitudes provenientes de países incluidos en el Travel Ban a revisiones más exhaustivas, con énfasis en la detección de fraudes y verificaciones de antecedentes más estrictas, lo que ha provocado retrasos significativos.
La expansión del Travel Ban se enmarca en una decisión anunciada en noviembre pasado, cuando el presidente Donald Trump amplió la lista de países con restricciones de viaje de 19 a 39 naciones.
La nueva proclamación establece prohibiciones totales para cinco países y restricciones parciales para otros 15, incrementando los controles migratorios y limitando el acceso a territorio estadounidense.
El gobierno justificó las medidas como una respuesta a preocupaciones de seguridad nacional, tras un ataque cometido por un ciudadano afgano contra personal de seguridad estadounidense, y citó la falta de cooperación de algunos gobiernos para verificar antecedentes de los solicitantes de visa.






