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Caos en el sur de Florida: cientos de vuelos cancelados y retrasados

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Spirit Airlines, aerolínea de bajo costo con operaciones en Estados Unidos. (Foto © Periódico Cubano)

Los aeropuertos del sur de Florida enfrentan una jornada de caos con cientos de vuelos retrasados y cancelados debido al mal tiempo y a la escasez de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), una situación que golpea con fuerza al Aeropuerto Internacional de Miami y al de Fort Lauderdale-Hollywood en plena temporada de Spring Break.

La situación se concentra en dos de las terminales más transitadas de la región. Tanto el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) como el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL) han visto afectadas sus operaciones por una combinación de factores que ha desatado largas esperas, cambios de itinerario y malestar entre los viajeros.

Según datos citados de FlightAware, en el MIA se reportaron 238 vuelos retrasados y 48 cancelados. En el caso del FLL, la afectación fue todavía mayor, con hasta 263 vuelos cancelados y 95 retrasados, una cifra que refleja la magnitud del trastorno en medio del alto flujo de pasajeros por las vacaciones de primavera.

A este escenario se suma la falta de personal en la TSA. Los empleados de esa agencia continúan trabajando sin salario debido al cierre parcial del gobierno federal, lo que ha provocado demoras en los controles de seguridad y ha complicado aún más el paso de los pasajeros por las terminales.

Ante ese panorama, las autoridades han pedido a los viajeros revisar el estado de sus vuelos antes de salir hacia el aeropuerto. También han advertido que las demoras pueden continuar, por lo que recomendaron acudir preparados para enfrentar posibles cambios o largas horas de espera.

Una de las aerolíneas más golpeadas por la contingencia es Spirit Airlines. La empresa respondió a las quejas de los pasajeros y explicó que sus operaciones se vieron afectadas por varios factores al mismo tiempo, entre ellos las condiciones meteorológicas y las restricciones impuestas por el Control de Tráfico Aéreo en Florida.

Un portavoz de la aerolínea señaló que esas medidas del ATC en el estado, donde Spirit concentra una parte importante de sus vuelos, tuvieron un impacto considerable en su itinerario. La compañía reconoció las afectaciones y ofreció disculpas a los clientes perjudicados por la cadena de cancelaciones y retrasos.

Spirit aseguró además que estaba contactando a los pasajeros afectados para ofrecer alternativas. Entre las opciones mencionadas por la aerolínea figuran la reubicación en otros vuelos o la entrega de reembolsos, en un intento por contener la frustración generada por el colapso operativo.

En el aeropuerto de Fort Lauderdale, varios pasajeros relataron escenas de agotamiento. Luce Lepine contó que había cientos de personas durmiendo en el piso, mientras las filas se extendían incluso hasta fuera de la terminal. Su testimonio reflejó el nivel de saturación que alcanzó el aeropuerto durante la contingencia.

Tiffany Davis, que intentaba llegar a Baltimore, describió una fila interminable en el exterior del aeropuerto. Ante la falta de soluciones inmediatas, dijo que buscaban un auto de alquiler para poder continuar el viaje por otra vía, una señal del impacto directo que la crisis tiene sobre los planes de los pasajeros.

David Tsava, quien debía volar con Spirit hacia Maryland, calificó la experiencia como una pesadilla. Explicó que llevaba varios días sin dormir y que la seguidilla de retrasos y cancelaciones solo agravó su situación. “Probablemente no he dormido en cuatro días”, expresó al resumir el desgaste acumulado.

Otros viajeros también intentaron enfrentar la situación con resignación. Lacey, que debía regresar a Detroit junto a su hijo el sábado, admitió que estaban cansados y frustrados, aunque trató de mantener la calma. Su reacción resume el ambiente en los aeropuertos del sur de Florida, donde el mal tiempo y los problemas operativos han dejado a cientos de personas varadas.

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