Cuba

Díaz-Canel amenaza con ir a la guerra mientras Cuba enfrenta su peor crisis

Miguel Diaz-Canel dictador cubano
Miguel Díaz-Canel es el presidente designado y gobernador de turno del régimen cubano. (Foto © Celimar)

El dictador cubano Miguel Díaz-Canel ha intensificado su discurso en las últimas semanas, amenazando a Estados Unidos con ir a la guerra en varias entrevistas internacionales. Esta escalada verbal se produce mientras Cuba atraviesa su peor crisis en décadas, con apagones prolongados, hospitales paralizados y familias luchando por sobrevivir en medio de la escasez.

En una entrevista reciente con la cadena brasileña Opera Mundi, Díaz-Canel repitió su mensaje de “paz” mientras aseguraba que, si Estados Unidos decide atacar, Cuba estará lista para responder.

Estas declaraciones no son nuevas: en entrevistas previas con NBC, Díaz-Canel afirmó estar dispuesto a “dar la vida por la Revolución” y destacó que cualquier agresión tendría un costo para ambos países. El mismo tono belicista lo repitió en Brasil, donde señaló: “Nosotros tenemos que prepararnos para que no haya sorpresa ni derrota”.

Sin embargo, este discurso bélico se da en un contexto de crisis energética sin precedentes en la isla. En enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos emitió una orden ejecutiva para bloquear el envío de petróleo a Cuba, citando la amenaza que representa para la seguridad nacional de EE. UU.

Venezuela, el principal proveedor de combustible de Cuba, dejó de suministrarlo debido a la situación de Nicolás Maduro, mientras que otros países, como México, también redujeron sus envíos debido a amenazas de aranceles adicionales.

El resultado es una Cuba sumida en un colapso energético: apagones casi diarios de hasta 24 horas, hospitales paralizados, y la población dependiendo de leña y carbón para cocinar. En este escenario, Díaz-Canel decide hacer de la guerra un tema recurrente en sus entrevistas, desviando la atención de las graves carencias internas que enfrentan los cubanos.

Díaz-Canel no ha cesado de repetir que “Cuba no es un Estado fallido, Cuba es un Estado cercado”, en un intento de culpar al exterior por la crisis interna que atraviesa el país. El mandatario ha insistido en que todos los problemas de la isla provienen del bloqueo de Estados Unidos y de las amenazas externas, negando la responsabilidad de su régimen en la administración interna del país.

El dictador, en su intervención en el Coloquio Patria, también declaró que “todos los días hay una amenaza de invasión” y llamó a desmantelar lo que calificó como “operaciones de desinformación” del enemigo, aplaudido por sus aliados mediáticos internacionales.

A pesar de las preguntas sobre la represión interna, como la liberación de presos políticos, Díaz-Canel ha esquivado estos temas. En una entrevista con NBC, la periodista Kristen Welker planteó las condiciones que Washington ha señalado para normalizar relaciones: la liberación de los presos políticos, la celebración de elecciones competitivas y el reconocimiento de la libertad de prensa. La respuesta de Díaz-Canel fue tajante: “nadie le ha planteado formalmente esos puntos” y el “orden interno cubano no es negociable”.

Así, mientras amenaza a Estados Unidos con un conflicto bélico, el régimen cubano se niega a abordar las demandas internacionales sobre los derechos humanos y la liberación de los más de mil presos políticos que permanecen en cárceles de la isla.

Lo que queda claro tras estas entrevistas es que Díaz-Canel prefiere centrar el discurso en la guerra, ya que este tema le resulta más manejable que hablar de las soluciones necesarias para resolver la crisis energética, la falta de alimentos y la desnutrición que aquejan a millones de cubanos.

La retórica de la guerra distrae de los problemas reales y genera titulares que movilizan a los sectores leales, mientras las familias en la isla esperan con desesperación que los apagones lleguen a su fin y puedan calentar la comida de sus hijos.

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