EEUU pone fin al TPS para venezolanos y les pide “volver a casa con esperanza” tras la salida de Maduro

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) reiteró el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 500.000 venezolanos y afirmó que los beneficiarios del programa ya pueden regresar a su país “con esperanza”, tras la salida de Nicolás Maduro del poder y el inicio de su juicio por narcotráfico en Nueva York.
Las declaraciones fueron realizadas por Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, en entrevistas a medios estadounidenses. La funcionaria sostuvo que la administración de Donald Trump ha contribuido a estabilizar Venezuela y que existen condiciones para que los migrantes venezolanos retornen al país que dejaron años atrás.
Según McLaughlin, la eliminación del TPS marca una nueva etapa política en Venezuela, caracterizada por un mayor control de Washington sobre la situación interna. Desde la perspectiva del DHS, estos cambios reducen los riesgos que originalmente justificaron la protección migratoria concedida desde 2021.
“La buena noticia para quienes están aquí bajo el TPS es que ahora pueden volver a casa con esperanza”, afirmó la portavoz, en referencia a los venezolanos amparados por el programa. El mensaje fue difundido también a través de canales oficiales del DHS en redes sociales.
Sin embargo, las declaraciones oficiales contrastan con la realidad política descrita por diversos analistas. Aunque Maduro fue removido del poder, la estructura central del chavismo permanece intacta y no se han producido cambios sustanciales en materia de libertades políticas o derechos civiles.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien ejerce como mandataria de facto, aceptó colaborar con la administración Trump. No obstante, en el país continúan la represión, la falta de garantías políticas y la opacidad sobre el futuro de las redes de narcotráfico y corrupción vinculadas al poder.
La comunidad venezolana en Estados Unidos reaccionó con preocupación ante la cancelación del TPS. En estados como Florida, Texas y Nueva York, el programa ha sido clave para la inserción laboral y social de cientos de miles de migrantes.
Abogados de inmigración advirtieron que la medida no implica una orden inmediata de salida, pero sí obliga a los venezolanos a tomar decisiones rápidas sobre su estatus legal. Esta situación ha incrementado la ansiedad entre quienes dependen del TPS para trabajar y residir legalmente.
Desde su implementación, el TPS permitió a más de medio millón de venezolanos acceder al empleo formal, servicios básicos y protección contra la deportación, en medio de la crisis política y económica que atraviesa el país sudamericano.
Con la eliminación del programa, muchos migrantes deberán buscar alternativas legales, como solicitudes de asilo o ajustes de estatus migratorio. Aquellos que no califiquen para estas opciones podrían enfrentar procesos de deportación.
El DHS confirmó que los vuelos de deportación hacia Venezuela continuarán, pese al cambio político tras la salida de Maduro. La administración Trump mantiene su política de expulsión de inmigrantes indocumentados.
Entre los principales argumentos del gobierno estadounidense figura la lucha contra organizaciones criminales como el Tren de Aragua, designado como grupo terrorista extranjero, cuya presencia en Venezuela sigue siendo citada como un factor clave en la política migratoria actual.






