El programa ofrece un pago de 2.600 dólares y un vuelo gratuito de regreso al país de origen a quienes decidan abandonar Estados Unidos de forma voluntaria.
Aunque no hubo un anuncio explícito de una operación militar en Cuba, Rubio dejó claro que Estados Unidos no dudará en usar todos los medios a su disposición para contrarrestar la influencia cubana