
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una medida para limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10% anual durante un año, a partir del 20 de enero de 2026, en un intento por aliviar la carga financiera de los consumidores frente al creciente costo de vida.
La deuda total en tarjetas de crédito en el país alcanzó cifras alarmantes en 2025, estimadas entre 1.21 y 1.23 billones de dólares, con tasas que en muchos casos superan el 20% anual. Según expertos, la medida podría reducir significativamente los intereses que pagan los consumidores, pero genera incertidumbre sobre su viabilidad y aplicación, ya que normalmente requeriría la aprobación del Congreso.
La propuesta ha generado un intenso debate. Asociaciones bancarias como la Consumer Bankers Association y la American Bankers Association advirtieron que el límite podría reducir la disponibilidad de crédito y fomentar el uso de alternativas más costosas y menos reguladas. Por su parte, críticos como el inversor Bill Ackman calificaron la medida como un error que podría afectar al sistema financiero estadounidense.
Un ejemplo práctico muestra el impacto potencial: un consumidor con $500 de deuda y una tasa del 40% anual pagaría aproximadamente $16.65 de interés en un mes, mientras que con una tasa del 10% anual, el interés mensual bajaría a $4.15, reduciendo la deuda total a $504.15.
Legisladores como Bernie Sanders y Josh Hawley han propuesto límites similares en años recientes, aunque sin consenso. Trump, por su parte, responsabilizó a la administración de Joe Biden por el aumento de las tasas de interés durante sus cuatro años en el poder.
La medida será monitoreada de cerca por economistas y consumidores, mientras se espera que los bancos y el Congreso clarifiquen los mecanismos para su implementación efectiva.





