USCIS endurece la evaluación para la ciudadanía estadounidense con nuevos criterios de “buen carácter moral”

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) aplicó desde agosto nuevas directrices internas para evaluar las solicitudes de ciudadanía por naturalización, con un mayor énfasis en el requisito de “buen carácter moral” de los inmigrantes que buscan convertirse en ciudadanos estadounidenses.
La medida no creó un nuevo trámite ni modificó los formularios oficiales, pero cambió la manera en que los funcionarios analizan la elegibilidad de los solicitantes. Ahora, además de revisar posibles impedimentos legales, pueden considerar otros aspectos relacionados con la trayectoria personal, laboral y comunitaria del inmigrante.
El requisito de demostrar buen carácter moral forma parte del proceso de naturalización desde hace décadas. Antes del cambio, los oficiales se concentraban principalmente en antecedentes criminales, fraude migratorio, incumplimientos fiscales, problemas relacionados con manutención familiar u otras situaciones que podían impedir la aprobación.
Con las nuevas directrices, la agencia busca que sus funcionarios valoren también factores positivos en la vida del solicitante. Entre ellos aparecen la participación en la comunidad, la estabilidad laboral, la responsabilidad familiar, la educación y el cumplimiento de obligaciones tributarias.
La revisión puede incluir conductas que no constituyan delitos, pero que los funcionarios consideren relevantes para determinar si una persona cumple con los estándares de responsabilidad cívica asociados a la ciudadanía estadounidense.
Expertos en inmigración citados en análisis sobre la política mencionaron como posibles ejemplos las infracciones de tránsito frecuentes o consideradas peligrosas, situaciones de acoso, solicitudes insistentes de dinero u otras acciones que puedan ser interpretadas como incompatibles con las expectativas de conducta para un futuro ciudadano.
Además del cambio en la evaluación del carácter moral, USCIS anunció la reactivación de investigaciones personales o vecinales para determinados solicitantes de naturalización.
Estas verificaciones están contempladas en la sección 335(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Pueden incluir consultas sobre el historial del solicitante en su comunidad, su lugar de residencia y su empleo.
La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) señaló que estas investigaciones pueden abarcar información correspondiente a los cinco años anteriores a la presentación de la solicitud de ciudadanía.
Este proceso podría aumentar la importancia de documentos utilizados para respaldar la solicitud, como cartas de recomendación, referencias personales, comprobantes laborales y otros registros que ayuden a demostrar la trayectoria del inmigrante.
Con estos criterios, USCIS pone mayor atención en que los solicitantes no solo demuestren que no tienen problemas legales, sino que también presenten una conducta que la agencia considere compatible con los valores de responsabilidad e integración requeridos para obtener la ciudadanía.
Para los inmigrantes que preparan una solicitud de naturalización, el historial personal y comunitario puede adquirir mayor relevancia dentro de la evaluación que realizan los funcionarios estadounidenses.






