
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) planea invertir hasta 20 millones de dólares en miles de guantes capaces de emitir descargas eléctricas durante arrestos. El Departamento de Seguridad Nacional prevé abrir una convocatoria para adquirir los dispositivos G.L.O.V.E., que serían distribuidos entre unidades operativas antes del 31 de marzo de 2027 con el objetivo de agilizar las detenciones.
Los equipos transmiten descargas continuas de hasta 380 voltios directamente sobre la piel cuando el agente presiona un interruptor. Según la descripción proporcionada, el estímulo doloroso puede inmovilizar a una persona en aproximadamente tres segundos. La propuesta ha provocado críticas de organizaciones defensoras de los derechos civiles.
Los dispositivos serían entregados al personal de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Ambas divisiones participan en operativos migratorios, incluidos despliegues en zonas residenciales y lugares de trabajo donde las autoridades buscan localizar y detener a personas.
La empresa Compliant Technologies, con sede en Kentucky y fabricante del equipo, presenta el producto como una alternativa no letal frente a situaciones de resistencia física. La compañía sostiene que las descargas no producen quemaduras, cicatrices ni otras marcas permanentes y considera que la herramienta puede reducir la intensidad de determinadas confrontaciones.
El uso de los guantes requerirá capacitación. Cada agente deberá completar un curso y renovar su certificación cada dos años. Pese a esas condiciones, organizaciones civiles cuestionan la facilidad con que los oficiales podrían administrar dolor durante una intervención y advierten sobre dificultades para supervisar su utilización.
Las críticas también se producen después de incidentes en Minneapolis en los que activistas denunciaron uso excesivo de la fuerza por parte de agentes migratorios contra manifestantes. Portavoces comunitarios consideran que el pequeño interruptor del dispositivo podría dificultar que observadores externos determinen cuándo fue activado durante un arresto.
“El ICE pasó el último año demostrándole a este país que recurre a la fuerza con demasiada rapidez. Ahora podrán aplicar descargas eléctricas con apenas tocar un botón”, declaró Jenn Rolnick Borchetta, subdirectora del proyecto de vigilancia de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).
Borchetta también señaló la escasa visibilidad del mecanismo utilizado para activar la descarga. Diversas organizaciones legales analizan acciones relacionadas con el presupuesto destinado a la compra, mientras aumenta el debate sobre el alcance de las herramientas que ICE puede utilizar durante sus operaciones.
La agencia cuenta con un presupuesto anual de 37.500 millones de dólares para fortalecer su capacidad operativa y persigue una meta de alrededor de 2.000 detenciones diarias en todo Estados Unidos. La estrategia incluye el aumento de patrullajes en ciudades con una elevada presencia de población migrante hispana.
La expansión operativa también incorpora herramientas digitales. ICE utiliza Mobile Fortify, una aplicación que combina reconocimiento facial e inteligencia artificial para comparar rostros con bases de datos biográficas. Los agentes pueden emplearla desde teléfonos corporativos para verificar identidades durante intervenciones en espacios públicos.
Otra tecnología mencionada es Webloc, un sistema utilizado para geolocalizar teléfonos móviles mediante datos adquiridos de aplicaciones comerciales. De acuerdo con la información suministrada, la herramienta permite elaborar mapas sobre lugares donde las personas trabajan, duermen o se desplazan sin requerir previamente una orden judicial.
Ante el fortalecimiento de estas tácticas, organizaciones comunitarias aconsejan a los migrantes conocer sus derechos, evitar enfrentamientos físicos y solicitar asistencia legal en caso de arresto. También recomiendan portar identificación válida y procurar la presencia de testigos durante una intervención. La posible adquisición de los guantes eléctricos, que constituiría la mayor venta en la historia de Compliant Technologies, se suma así al creciente arsenal tecnológico utilizado por ICE.






