
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado en sus redes sociales que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un “ataque a gran escala” contra Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según Trump, ambos fueron trasladados fuera del país en una operación militar coordinada con las autoridades estadounidenses.
La noticia, que ha desatado una ola de reacciones internacionales, se produjo horas después de que el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, confirmara ataques con misiles y cohetes contra diversas instalaciones militares en Caracas, incluyendo el Fuerte Tiuna. Sin embargo, Padrino no mencionó en su informe el arresto de Maduro ni de su esposa, lo que ha aumentado la incertidumbre en torno a la situación.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, confirmó que Nicolás Maduro será procesado por cargos criminales en Estados Unidos. El senador Mike Lee, quien conversó con Rubio, reveló que la operación fue ejecutada para proteger a los agentes encargados de la captura.
Esto ha generado una expectativa internacional sobre el futuro judicial de Maduro, quien ha sido acusado de narcotráfico, terrorismo y corrupción, con una recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por su captura.

Tras el anuncio de la captura, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó una “prueba de vida” inmediata de Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes, según ella, se encuentran en paradero desconocido. La solicitud de Rodríguez se produce en un contexto de incertidumbre, ya que el gobierno de Estados Unidos no ha confirmado públicamente detalles sobre la situación de los detenidos.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aliado cercano de Nicolás Maduro, condenó lo que calificó como un “ataque criminal” contra Venezuela. A través de un mensaje en redes sociales, Díaz-Canel expresó su apoyo al pueblo venezolano y denunció lo que considera “terrorismo de Estado” por parte de Estados Unidos. “Es terrorismo de Estado contra el valiente pueblo venezolano y contra Nuestra América”, afirmó.
Este giro en los acontecimientos marca un hito importante en la política latinoamericana, donde las relaciones internacionales y la estabilidad de Venezuela se ven profundamente alteradas. A medida que se desarrollan los eventos, el futuro de Nicolás Maduro y su régimen, así como las repercusiones para Venezuela y la región, permanecerán bajo un intenso escrutinio internacional.






